jueves, 21 de octubre de 2010

Bienvenido el Censo 2010

Algunos amigos me han hecho llegar emails con argumentos estúpidos según los cuales no hay que recibir al censista. Así como no estoy de acuerdo en no saludar a un policía sólo por serlo, o de mirar mal a un militar por idénticas razones (basta viajar en colectivo con un soldado en uniforme para notar la actitud estúpida de gran parte del pasaje), estoy totalmente a favor de recibir al censista y de hacer este minúsculo aporte pasivo a una de las prácticas más útiles para la Patria. Cumplen un deber con el Estado, por el bien de los ciudadanos.
Varios de los llamados a la cordura se ponían iracundos, como el que lleva adelante gran parte de la peronósfera bajo el lema "No sea pelotudo, reciba al censista".
Con más amor, transcribo esta carta que me hicieron llegar desde la Asociación de Amigos de Avenida Pueyrredón, un pedido de cordura de un profesor de la UBA:

Estimados amigos

Este año me tocó la ardua tarea de formar parte del equipo de coordinación del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010.

Quiero compartir con ustedes algunas reflexiones, vivencias e ideas que durante estos meses me fueron formando y abriendo los ojos.

El Censo lo organiza metodológicamente INDEC, pero lo lleva a cabo cada una de las provincias que integran el territorio nacional. Cada provincia elige sus recursos humanos para dos estructuras: la estructura de relevamiento (que son aquellas personas que trabajan directamente el día del operativo: censistas, jefes de censistas, jefes de jefes, y así en una cadena vertical) y la estructura de capacitación (que son aquellas personas que capacitan a cada uno de los puestos de la estructura censal).


Yo estoy trabajando para la Ciudad de Buenos Aires que se constituye como una provincia. Mi cargo es el de Jefe Provincial de Instrucción y a mi cargo están las capacitaciones a todos los puestos de la estructura censal; a saber: Jefes de Departamento (son 21 jefes de departamento en la Ciudad de Buenos Aires), Jefes de Fracción, Jefes de Radio y Censistas (son más de 50.000 en la Ciudad).


Mucha pena me da recibir y leer correos donde se boicotea al operativo censal. Yo vi la organización por dentro y conozco la estructura de INDEC que estuvo detrás del Censo. Les puedo asegurar que no hay Morenos que prestidigiten la información o las preguntas.


El Censo es un relevamiento que permite caracterizar a la población desde un punto de vista sociodemográfico: ¿cuántos somos? ¿cómo vivimos? ¿cómo somos? ¿de dónde venimos? De ninguna manera se indagan aspectos económicos y es, en todos los casos, anónimo. No vamos a dar nombre y apellido. Sólo nombre de pila (apodo o lo que querramos) y nuestra colaboración es fundamental para que el relevamiento salga bien.


La información que el Censo provee es fundamental para varios aspectos organizativos y de planificación. Se hace sólo cada diez años y su información alimenta esos diez años. Y amigos: cae en el gobierno que cae. El Censo no lo decide hacer un gobierno puntual. Cae donde cae. Quizás tuvimos mala suerte. Nos cayó en muy mal momento. Pero acá estamos, argentinos, tratando de sacarlo adelante.


Los recursos humanos que se están movilizando para el Censo son infernales y en cada reunión o capacitación donde puedo estar, trato de decir lo mismo: estamos construyendo un país que es por y para nosotros. Si no empezamos nosotros no empieza nadie.


Recuerden que no sirve completar el cuestionario que circula por internet. Está bien: es el oficial. Pero es para que lo vayan leyendo y se amiguen con él. No es para que lo completen. El Censista se capacita en una jornada de no menos de cuatro horas donde estudia los conceptos que están en el cuestionario y que no son los que uno cree. Los conceptos para captar viviendas, hogares, personas no son los que uno “cree”. El censista sabe cómo indagar para captar estos conceptos sociológicos que no son lo que creemos. Incluso las preguntas referidas a migración o a actividad económica no son tan fáciles de contestar AUNQUE NOS PAREZCA QUE SÍ.


Por otro lado, es cierto que por más voluntad que tengamos la inseguridad es un tema que nos preocupa y a todos. Acá les copio algunos datos que les pueden ser de interés:

-Identificación del censista: el operativo contará con 650.000 censistas, en su mayoría docentes, quienes tendrán una credencial que los identifica. Según aseguraron La credencial es inviolable. Las personas deberán solicitar la credencial al censista, así como su documento personal.



-Atención al censista: no es necesario que el censista ingrese en la vivienda. Por ejemplo, se lo puede atender a través de la reja la casa particular.

-Datos que se solicitarán: el cuestionario es totalmente anónimo. No se pregunta el apellido de las personas, ni se pide ningún tipo de documentación, ni personal ni de la vivienda.

-Datos que no se solicitarán: el censo no consultará sobre bienes como automóviles. Lo que sí se preguntará es sobre la posesión de computadoras y si la gente sabe manejarlas, como parte de la capacitación de la población.

-El rol de los encargados: Indec acordó la colaboración de los encargados de edificio para el trabajo del censista dentro de los edificios facilitando el contacto de éste con los habitantes de los departamentos o poniendo una mesa de trabajo en el palier a los efectos de que las personas sean censadas allí.

-Operativo de seguridad: habrá en todo el país un operativo de seguridad ofrecido por las fuerzas de seguridad y armadas, similar a los desarrollados en los actos eleccionarios nacionales para garantizar el normal desarrollo del operativo censal.

Este miércoles 27 de octubre, hagamos honor a nuestra patria y cumplamos como deber con la nación (léase “nación”. No confundir con gobierno).


PABLO CAVIEZEL Aclaración: Pablo Caviezel es Actuario, profesor e investigador de la UBA.