lunes, 7 de junio de 2010
33 años después
El sábado, 33 años después, Lilia Ferreyra pudo declarar en la causa por la desaparición de su compañero, Rodolfo Walsh. El cuerpo de Walsh fue visto por última vez en la ESMA, luego de que lo acribillara una patota de la ESMA en la esquina de San Juan y Entre Ríos, el 24 de marzo de 1977. Gracias, Lilia, por esperar tanto. En el día del periodista, y en nombre de los colegas, gracias.
Etiquetas:
periodismo
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Alguien se puede imaginar lo que nos hubiera dejado R.Walsh si no hubiera sido acribillado?
ResponderSuprimirEn tan poco tiempo (si sumamos el que invertia en su militancia) nos dejó piezas imperdiles en la Literatura Latinoamerican imaginemos si seguiría hoy con vida!
Inimaginable