La existencia de una agencia de propaganda clandestina, algo que muchos venimos sospechando hace ya un tiempo, sería lo que se encontraron estos dos periodistas de Miradas al Sur, el diario dominical dirigido por Anguita. Los que comentamos en diarios online las noticias y los que participamos de debates por Facebook sabemos que hay gente que crea identidades falsas para meterse a comentar, siempre con LETRA MAYUSCULA, una sarta de lugares comunes más propios de una Violencia Rivas fascista que de un ciudadano interesado y activo en la política. Esta gente da argumentos que nada tienen que ver con la realidad, no lee los diarios, usa lugares comunes como llamar a los Kirchner "KK" y fabrica expresiones como "mierda oficialista", que con más holgura y humor son usadas en su contra como una forma de identificación positiva por aquellos que con buenas intenciones apoyan a la presidenta de la Nación y a sus políticas.
Si esta nota se basa en una investigación periodística serie y honesta, y no en contrainformación, me animo a decir que el imbécil que lleva adelante esta campaña de propaganda para la agencia La Ese no entendió nada. Los tiempos de Goebbels quedaron atrás, muy atrás, y hoy la revolución de los medios digitales es imparable. No tiene barreras concretas, y no se puede hacer comentarios todo el tiempo, mintiendo siempre. Tarde o temprano, una persona confundida va a buscar en Google la Ley de Medios, o el portal de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, y va a sacar sus propias conclusiones. Internet es una red, pero no atrapa, sino que libera las consciencias.
Aunque en la página de Miradas al Sur se puede ver la nota, copio y pego tal como la recibí por mail. Había podido leerla el domingo en el diario. También hay una muy buena crítica a esto escrita por Eduardo Blaustein. NC
Las operaciones clandestinas del grupo de tareas formado por el publicista Carlos Souto.
Por Lucas Carrasco y Jimena Arnolfi
politica@miradasalsur.com
El Grupo Clarín contrató a la agencia internacional de publicidad La Ese, especializada en marketing político, para reclutar un ejército pago que congestione las líneas de teléfonos de radios –de modo que sólo ingresen los llamados de sus telemarketers– y para que insulte a los comentaristas de internet que escriban en contra del Grupo Clarín o a favor de la ley de medios K y el Fútbol para todos. Esa agencia, también se encarga de guionar los discursos para aquellos que defienden la judicialización de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual para impedir su plena vigencia.
La primera tanda de contratados –unos 30 empleados en negro– fue en octubre de 2009, cuando se trató la ley de medios en el Congreso y el debate tomó estado público. Los bloggers rentados por el Grupo Clarín debían instalar términos como ley k, ley mordaza, dictadura o corrupción.
Aún hoy y con miras de seguir hasta la campaña electoral del 2011, el grupo de tareas mediáticas contratado por La Ese libra sus batallas remotas en las lujosas oficinas de Perú al 800, barrio de San Telmo, en una hermosa casona de estilo francés construida en 1912. Ahí funciona La Ese, propiedad de Carlos Souto.
Los creativos de Souto escribieron la solicitada y el guión del mensaje televisado de Marcela y Felipe Noble Herrera en los canales del Grupo Clarín, hablando en contra de la ley que establece al Banco Nacional de Datos Genéticos como el único autorizado para el estudio de compatibilidad para personas que hubieran sido apropiadas durante la última dictadura militar (ver página 5).
Clientes. La lista de Souto no tiene desperdicio. Fue publicista de la Alianza que encabezó Fernando De La Rúa, intentó sin éxito remontar a Carlos Menem en 2003 y actualmente se enorgullece de haber trabajado con Julio Cobos y de ser el verdadero cerebro del “Alika, Alikate” para catapultar como líder de la antipolítica al colombiano Francisco De Narváez.
La usina anti k. Está conformada por dos áreas: el blog y el call center. Los bloggers intervienen los medios gráficos online a través de la redacción de comentarios apelando a identidades falsas. Desde un buscador rastrean números de DNI y luego utilizan los nombres de esas personas para llenar los formularios de las páginas donde mandan mensajes escritos por creativos. Además se encargan de hacer control del scroll: cuentan cuántos comentarios a favor y cuántos comentarios en contra hay sobre la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, investigan quiénes son los usuarios que comentan en las antípodas de la bajada de línea recibida, etc. También mandan mails a las casillas de esos comentaristas, generan confianza y establecen una relación. Entre las páginas que graffittean figuran la web de La Nación, La Política On Line, Crítica de la Argentina, Minuto Uno y Perfil.
Todas estas actividades están destinadas a falsear identidades y contravenir toda la deontología periodística, así como los códigos de ética de la comunicación publicitaria. Se asemejan a talleres de costura clandestina que después son utilizados por las grandes marcas. Con un agravante, a quienes cosen por un salario de miseria, no les obligan a mentir o a hacer tareas delictivas.
Miradas al Sur accedió a fuentes inobjetables para reconstruir la actividad de La Ese. El clima de secretismo está reforzado por un pedido oral de confidencialidad. Un tema que tiene estatutos legales y valen sólo en la medida en que estén firmados por conformidad plena por los empleados de las empresas. En este caso se trata apenas de una simulación para amedrentar a jóvenes que trabajan en negro y no están asesorados legalmente. Además, va acompañado con un adoctrinamiento político: “Esto es una guerra” y “el Gobierno hace lo mismo que nosotros pero al revés”, les dicen.
Modus operandi. Los empleados del call center son los que se dedican a bloquear las líneas de oyentes de las principales radios en las que curiosamente no figuran las del Grupo Clarín: Nacional, Del Plata, América, Continental, La Red, La Diez, Metro, Rock And Pop y Belgrano.
A su vez, se encargan de desgrabar lo dicho en esas radios para monitorear lo que va sucediendo. Hacen estadísticas, informes sobre cuál es la tendencia de cada conductor, qué línea política desarrolla cada programa, cuáles se acercan más al Gobierno, cuáles se alejan más, etc. Siempre desde la óptica de los intereses políticos y económicos del Grupo Clarín.
Por su parte, los supuestos bloggers tienen a su disposición un software propio que rastrea los comentarios adversos a Clarín en internet. Así pueden detectarlos y bajar línea anti K. Las computadoras de la agencia de Souto poseen modems inalámbricos y un sistema rotativo de IP’s para que tampoco se puedan rastrear las rutas de las PC que efectúan los mensajes.
El coordinador de los grupos es el hijo del Fiscal Federal de Misiones Juan Carlos Tesorero (ver recuadro), Juan Andrés Tesorero, sobrino de Carlos Souto. El estudio jurídico que el Fiscal abrió por intermedio de su esposa en la ciudad de Buenos Aires tuvo su primera baja hace dos meses: Juan Andrés renunció al trabajo con su madre para dedicarse tiempo completo a la cruzada anti K. De hecho, hasta cambió de barrio para mudarse a la misma cuadra de la agencia La Ese.
“No hablar ni con la familia del tema”. Ése es uno de los pedidos explícitos de Juan Andrés Tesorero a la hora de contactar a los reclusos de la usina anti K. Confidencialidad ante todo. Ninguno llega a formar parte de esta campaña sucia respondiendo a una búsqueda laboral naturalizada. Todos son “amigos de”, “familiares de”, “conocidos de”. Gente que va a poner el cuerpo y va a guardar el secreto ante todo. Pero todo gran plan tiene sus baches.
Una de las promesas iniciales que reciben los contratados es la “certeza” de un mejor trabajo a futuro tras algunos meses de pasantía informal y deleznable. Juan Andrés se encarga de mostrar las fotos de su tío al lado de Elisa Carrió, Francisco De Narváez, Julio Cobos, Carlos Menem y el resto de los contactos de los que se vale económicamente la agencia. En La Ese se respira el poder.
Así es como estos jóvenes estudiantes universitarios, con necesidades económicas y promesas falsas de inserción laboral en puestos de trabajo más reales y menos vergonzantes, reciben salarios por encima de la media. Los salarios provenientes del dinero del Grupo Clarín oscilan entre los 2.000 pesos para principiantes y los 4.000 para quienes se adapten con comodidad a la dinámica de pulverizar la ética aprendida en la UBA.
La falsificación online de la identidad. A la hora de hacer un comentario en algunas de las páginas de internet de los diarios, los honrados ciudadanos que ejercen su derecho a la libre expresión deben completar un formulario donde se pide nombre y apellido, DNI, teléfono y dirección entre otros datos de rigor. Pues bien, quienes trabajan en esta usina destinada a intoxicar la comunicación, falsean identidades para efectuar la tarea de mostrarse indignados ante “la prepotencia gubernamental” cuando en realidad son sólo mensajeros de creativos publicitarios pagados por los grandes medios.
Estilo Souto. La agencia se vale de una serie de tópicos para instalar una serie de palabras y conceptos: descalificaciones agresivas a todo lo que se jacte de K, discursos desestabilizadores, términos construidos para temas específicos y adjetivos infaltables –
“PROGREcinismo”, “guerrilleros”, “bolches”, “los KK”, etc.–. Entonces se leen cosas como “Se trata de aprietes de la izquierda vernácula, que no puede con su genio y, como en los ’70, saca a relucir su repugnante Fascismo de Izquierda” (dixit de un comentario posteado en la crónica Cuando la plaza se pone a hablar, publicada por Miradas al Sur en el número anterior).
Por otro lado, los contratados reciben una advertencia: nunca hablar de “monopolio”. Nunca mencionar a Clarín. Ahora bien. Es inevitable que un chico que escribe cientos de mensajes por día no repita su discurso. Al hacer la prueba, uno hace un copy paste en uno de estos mensajes corrosivamente anti K, lo pega en la caja de búsqueda de Google y, oh patafísica, el mismo mensaje figura repetidamente en distintas notas de distintas páginas web.
Grupo de tareas sin vacaciones. En enero y febrero de este año la agencia La Ese alquiló casas de veraneo en la costa y trasladó sus oficinas. Los contratados cobraban por unos días de trabajo en la playa lo mismo que durante un mes en Buenos Aires. Los jefes les entregaban chips, tarjetas telefónicas y computadoras con modems inalámbricos para que ninguna de las nuevas intervenciones veraniegas fueran detectadas.
La tarea consistía en escuchar ininterrumpidamente dos radios que no fueran del Grupo Clarín por persona y tomar apuntes tal como lo hacían en las oficinas de San Telmo. Estos apuntes debían ser quemados sistemáticamente para que no quedaran rastros de sus tareas.
Cadena monopólica. El jueves último, cuando la solicitada de Marcela y Felipe ya estaba publicada en los principales diarios del país, La Ese recibió una visita en sus oficinas. Era un ejecutivo de Clarín que iba a certificar que ese grupo de tareas estaba en pleno funcionamiento justo el día de la publicación de la solicitada. Necesitaban que las páginas webs estuvieran inundadas de mensajes en los cuales se entendía “la ternura de una madre a sus dos hijos adoptados”. En cambio de asumir la cruda realidad: Ernestina Herrera Noble está sospechada de fraguar la verdadera identidad de Felipe y Marcela.
El viernes pasado al mediodía, Carlos Souto dio la orden de parar las otras actividades de la agencia. El portal digital de Crítica había lanzado una encuesta en su página web, preguntando si Marcela y Felipe Noble Herrera eran rehenes de Clarín o eran manipulados por el Gobierno. El porcentaje mayoritario votaba por la opción “rehenes de Clarín”. Souto pegó el grito en el cielo y ordenó que todos sus empleados dejaran las tareas y clickearan para que Clarín ganara esa supuesta encuesta virtual. Detalle final: esta historia tomada como un juego digital por jóvenes que no saben cuáles son sus derechos y obligaciones tiene un pariente terrorífico en el pasado reciente. Es una réplica de las usinas de desinformación de agentes y ex agentes de las Fuerzas Armadas de seguridad que en los primeros años de la democracia sembraron el temor y el clima de desestabilización de determinado grupos de poder.
Es increíble?.. digo.. me preguntaba... es increíble?... yo solía participar en algunos blogs.. sobre todo el de 7KC, deje de hacerlo, por no poder soportar que la argumentación más concreta de una postura fuera un "KK!! SON UNA MIERDA", no soy oficialista, pero me tildaron de "pagado por los KK" muchas veces, sobre todo con la ley de medios.. yo no podía creer que existiera gente tan obtusa... Ahora leo esta nota y me pregunto.. qué es más increíble, que haya gente tan obtusa? o que haya un grupo de tareas dedicado a la irrupción sistemática de los foros de discusión... una vez lo denuncié en el foro de Reynaldo... dije lisa y llanamente que una tal... "claudia" creo.. lo único que hacía era evitar que se pueda discutir... tapar los foros de discusión es lo más peligroso.. espero que esta denuncia empiece a tener más nombres y apellidos.. Saludos, y copado el blog..
ResponderSuprimirQué casualidad, yo participo todavía en el blog de 7case, y le recomendé este, ya no me acuerdo a cuento de qué, y el tipo vino y le gustó. Hasta me agradeció la recomendación.
ResponderSuprimirYa van varias veces que reacciono ante las acusaciones de ser cyber K, y también ante las chicanas tipo: ¿Vos estás de acuerdo con esta manga de ladrones y corruptos K? (Frase que usan para agredirte simplemente por que no le decís "Shegua" a la presidenta...
Igual yo sigo, porque el que calla otorga, y si me voy regalo el espacio y queda solo la argumentación gorila. Yo existo, pienso lo que pienso, y tengo derecho a expresarlo. Si alguien quiere, podemos argumentar, debatir y hasta confrontar, pero no me puede desaparecer de un blog solo por no pensar como él.
Saludos.
Äunque parezca mentira, todo el pus que le sale a la interné nos hace esforzarnos por ser mejores. Nos lleva a desarrollar mejores argumentos, a desactivar chicanas baratas como quien desactiva bombas... ¿Vieron qué fácil que se cae en el agravio, en la descalificación? Hay que terminar con ese estado de desconocimiento total de las prácticas discursivas, y sobre todo, del código para debatir. Y no sólo en Internet, también en la calle.
ResponderSuprimirHay que seducir con palabras a quienes no piensan como nosotros, y no hay mejor seducción que el triunfo de la razón sobre su opuesta, la sinrazón.
Por eso cuando uno dice que es preferible que TN corra riesgo de desaparecer si eso implica que miles de voces humildes puedan aparecer, hay que buscarle la forma exacta para que uno no suene a un mazorquero o a un gorila espejado.
Seamos libres, dirían San Martín y Paulo Coelho, hasta de nuestras propias limitaciones. Lo demás no importa nada.
Por empezar.. ninguna casualidad Fabian, desde tu comentario llegue hasta acá.. sigo entrando en el blog de Reynaldo, y sigo leyendo el mismo fanatismo, o sea.. que se entienda.. me puedo quedar horas hablando contra una pared... un día me voy a dar cuenta que la pared no me escucha.. y voy a dejar de hablarle..o en todo caso, llenarla de grafitis.. insisto, mi mirada es bastante pesimista.. igual, creo que está buenísima la participación y me alegra que siga habiendo tipos como vos o como Eduardo en el blog de 7KC.. pero realmente, comerme a un Patricio? a una Lagrimas Negras? En un momento lo único que hacía era desoírlos y ya.. y así me fui quedando afuera.. porque cada vez eran más los patricios y las lagrimas negras.. un garrón.. siento que en algún punto me paso eso que vos decís.. pero tanto ruido termino agobiándome..
ResponderSuprimirQuien te dice.. quizás vuelva pronto.. abrazo..
Bueno, me alegro que consideres que acá están dadas las condiciones para poder opinar. Seguramente a Nahuel le resultará muy placentero que el boca en boca comience a rendir frutos, y se empiece a difundir su cuidado laburo. Siempre pienso que el que mantiene un blog tiene la imperiosa necesidad de expresarse, y te regala todo ese trabajo para compartir lo que piensa y lo que siente. En mi caso, solia escribir a máquina en un papel solo por el gusto de hacerlo, sin ponerlo a consideración del mundo, (internet, no hace falta aclarar, no existía).
ResponderSuprimirLos que pensamos por nuestra cuenta no pensamos todos lo mismo, porque nuestro pensamiento es único, como el adn. Pero podemos reconocer entre nosotros puntos de encuentro, que a los que son pensados les están vedados, y por eso la comunicación se hace tan fatigosa. Con todo, sigue valiendo la pena intentarlo, porque cada vez que uno se encuentra con un interlocutor válido refuerza aquello en lo que cree, y se aleja más de ser colonizado por el pensamiento dominante.
Otro abrazo para vos, Mauro.