El juez Garzón será destituído, luego de haber llevado a la cárcel (o por lo menos, al banquillo) a hijos de puta del mundo entero que gozaban de impunidad en sus países de origen. Será destituído porque se metió con los únicos hijos de puta que tenía prohibido juzgar. Garzón propuso juzgar los crímenes del franquismo, y donde se come no se caga. Joder.
Yo, que amo la vida no podré, por ejemplo, ver que se haga un juicio histórico a los asesinos de Federico García Lorca. La humanidad no podrá ver un juicio a los asesinos de una de las dictaduras más férreas del siglo XX. Los españoles seguirán llevados por las narices por los grandes medios, haciéndoles creer que ETA acecha en un tren de cercanías, mientras que aquí no ha pasado nada. Pero acá sabemos - nos lo enseñó uno de nuestros más grandes poetas - que la memoria pincha hasta matar a los pueblos que la atan y no la dejan andar libre como el viento.
Ahora se nota en España que no hubo un pacto entre sectores opuestos para que la democracia triunfe. Acá se ve bien claro que todos los que querían una España socialista siguen atados en un calabozo, o mirando las flores desde abajo, junto a Fede y a miles de desaparecidos. Los que siguieron, tanto en el PP como en el PSOE, transaron con esas condiciones. No hay un debate abierto. Sigue el mismo statu quo.
En Argentina, uno de los más grandes facistas que ha dado nuestra democracia propone un pacto de la Moncloa. Para que todos vivan felices, "tanto los que quieren a Videla, como los que no". Y yo digo que los que mataron sin piedad a los ciudadanos de a pie, a los civiles, a las mujeres y a los niños, siendo soldados insurrectos del Estado, deben tener la posibilidad de arrepentirse ante sus hermanos. Deben tener la posibilidad de arrepentirse, aunque pocos lo hagan.
El resto - los que están orgullosos de haber matado a sus hermanos, a sus compatriotas - fueron, son y serán asesinos, y sus crímenes no proscriben. Nada, nunca, debe justificar la matanza de civiles. Y eso es justamente lo que hará el Tribunal Supremo español, al retar como a un perro al único juez que se paró y dijo "ahora nos toca juzgar a los nuestros". Con dos cojones.
Como argentino, pero también como ciudadano español, pensando en mi abuelo que todavía hoy, con 90 años, me cuenta los horrores de la guerra civil, abrazo al juez Baltazar Garzón. Esta boca es mía, y grita Justicia.
(La foto es la famosa toma de Robert Capa, "La muerte de un miliciano")
jueves, 29 de abril de 2010
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Muy bueno Nahuel, gracias
ResponderSuprimirImpresionante tu escrito Nahuel.
ResponderSuprimirTe paso el link de este español que cuenta lo que está pasando: http://tres-monos.blogspot.com/2010/04/espana-franquista.html
Excelente post Nahuel, muy claro lo tuyo tomando partido, sin la "asepsia" que hace a otros periodistas tomar distancia.
ResponderSuprimirLa foto de Capa es otra mentira de la guerra civil que presagió la segunda gran guerra. A su muerte (la de Capa, se ignora quién fue el modelo) se encontraron cantidad de tomas del miliciano en diferentes posiciones, de donde se eligió la mejor.
Me había olvidado de este poema de Sabina, que se llama Fosas Comunes, y dice...
ResponderSuprimirNo es lo mismo el ejército que la gente,
aunque, quien más quien menos, todos mataron
al rojo, al facha, al primo de los de enfrente,
fue más cruel el terror de los que ganaron.
Declararon rebelde lo más decente,
purgaron a los tibios y fusilaron
al pedagogo, al ácrata, al inocente
que defendió las leyes que profanaron.
Tantos años después siguen discutiendo
quién era el malo, el bueno, el noble, el tirano,
el Judas, el Caifás, el samaritano
quién pierde cuando gana y gana perdiendo.
Los hijos y los nietos de la sangría
hartos de tanto valle de los caídos
en vez de odiar soñamos que llegue el día
de rescatar la honra contra el olvido.
Se pide la memoria, no la venganza,
la historia, no el garrote para el impune,
aquí no hay más Quijote que Sancho Panza,
y quedan demasiadas fosas comunes.
Poema: Fosas comunes
Año: 2009, Interviú
Letra: Joaquín Sabina
Desde el silencio de Liliana
ResponderSuprimirestán empezando a hablar
los vivos que estaban muertos
con la voz, con el ¨silencio¨
están empezando a hablar
los muertos que aún están vivos
en las voces de sus madres y
en los hijos de sus hijos
en las abuelas
entán empezando a hablar
en el clamor de la gente
que ha vuelto a sentirse pueblo
porque comienza a escuchar
Finalmente, ocurrió lo que tanto nos teníamos. El único justo será juzgado.
ResponderSuprimirhttp://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-145586-2010-05-13.html